Narcopolicías: un agente buscó complicar la situación de Núñez y abonó la hipótesis de una “interna”

Edgardo José Martínez era agente de Inteligencia en la División de Toxicología de la Policía provincial cuando cayó detenido el comisario Inspector Mario Núñez, en el marco de la causa que involucraba, además, a dos policías federales y un gendarme como encubridores de una organización narco. Martínez declaró este martes en el juicio oral que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de Paraná. Fue el primero de todos los policías que ya testimoniaron en el debate, que ubicó a Núñez en un Aveo blanco -el auto que mencionó Roberto Mario Gordo González en una conversación telefónica con Javier Caire, cuando González avisó que en ese vehículo se movía su “amigo Mario” de la Policía provincial-. Martínez declaró más de una hora y se contradijo en algunas ocasiones; deslizó una acusación somera contra Núñez como responsable del fracaso de un allanamiento que se realizó en Paraná, señaló que sus sospechas sobre Núñez “cerraron” cuando fue detenido como encubridor de narcos y abonó la hipótesis de una “interna” en el área. Hoy también testificaron otras cuatro personas -policías y civiles- que participaron de los allanamientos que se realizaron en Concepción del Uruguay: uno en la casa de Javier Caire y otro en la vivienda y kiosco de Mirta Noemí Sayavedra. El debate pasó a un cuarto intermedio y se reanudará este miércoles.N.B. de ANÁLISIS DIGITAL

Declararon cinco testigos más en el juicio oral que ventila el accionar de una banda narco organizada para la venta de cocaína en Concepción del Uruguay, Colón y Concordia. La investigación preliminar determinó roles y movimientos de los integrantes del grupo, y descubrió que tenían cobertura de las fuerzas de seguridad. Los operativos que desbarataron al grupo fueron en mayo de 2015, pero la investigación comenzó en 2013. En esa oportunidad quedaron supeditados a la causa 11 civiles, dos policías federales de Concepción del Uruguay, un gendarme de Concordia y un agente de Toxicología de la Policía de Entre Ríos.

Los jueces Lilia Carnero -presidenta-, Roberto López Arango y Noemí Berros, escucharon en esta oportunidad testimonios sobre dos allanamientos que se realizaron en Concepción del Uruguay: uno en la casa de Javier Caire, sindicado como coautor junto a Gordo González de Asociación ilícita; y otro en la casa de Noemí Sayavedra, acusada de vender cocaína al menudeo.

El testigo que también habló de “interna”

Edgardo José Martínez declaró que cuando Núñez estaba en servicio, no tenía con él “más contacto que el saludo”. Describió que como agente de Inteligencia, no recibía órdenes de Núñez que se desempeñaba en el área de Operaciones de la División de Toxicología. Aseguró que nunca vio a Núñez “con actitud de que no le guste su trabajo”. En un tramo de su testimonio dijo que Núñez “se iba de viáticos al interior -de la provincia- pero no traía resultados”. Luego, tras las preguntas del tribunal aclaró que “a veces no se pueden informar” los trabajos que se realizan en torno a Inteligencia, y más adelante admitió que la expresión “salir de viáticos” no tenía un sentido negativo sino que así le llamaban cuando tenían que viajar por trabajo. También aseguró que “Núñez se hacía llevar por un chofer a su casa”, pero reconoció que sólo lo sabía “por comentarios”.

Martínez afirmó que el funcionario policial imputado usaba un Aveo blanco -que mencionó Gordo González como el auto que manejaba su “amigo Mario” de la Policía provincial-. Fue el único policía de todos los que ya declararon, hasta ahora, que ubicó a Núñez en ese vehículo. “Yo lo observé -aseguró-, si después dejaron constancia o no, no lo sé”.

Asimismo se refirió a un operativo que casi no arrojó resultados en el domicilio de Claudia Bernal, en Paraná, y deslizó cierta responsabilidad de Núñez por eso. “Gastón Aparicio -el chofer de Núñez- dio el dato de que llegaría un camión con marihuana a la casa de Claudia Bernal. Pero cuando fuimos estaba todo limpio. Fue un fracaso después de una investigación tan grande”, señaló Martínez. El testigo agregó que en ese momento comenzó a “sospechar” de Núñez. “Pensé que alguien lo frustró”, acotó. No obstante, más adelante terminó admitiendo que en el operativo secuestraron una bochita de cocaína, encontraron “rastro muerto” de estupefacientes en un pozo de la casa e incautaron armas de grueso calibre. “Después, cuando pasó esto -en referencia al apresamiento de Núñez en esta causa-, atando cabos me cerró todo esto”, asentó y subrayó: “No tengo constancias para decir que ellos -por Núñez y el entonces jefe de Toxicología Alsina-, arreglaron con la señora, pero da que pensar que semejante investigación se venga abajo”.

“Había una interna por la amistad entre Alsina y Núñez con -el entonces subdirector de Tóxicos, José- Lauman. No conozco los motivos de la interna”, admitió y añadió que “Núñez tenía un tema con los oficiales porque le gustaba trabajar con suboficiales”. Luego dijo que el director Alsina le bajó la nota cuando le tocaba ascender y en cambio “calificó a Aparicio con la mejor nota, siendo que llevó un dato que no era”. En esa misma línea, sostuvo que “Núñez ascendió a comisario inspector con Alsina”, pero a los pocos minutos tuvo que retractarse cuando se le pidieron precisiones y terminó por reconocer: “No estoy seguro de cuándo ascendió Núñez”.

Dos allanamientos

Los otros cuatro testimonios de este martes describieron dos allanamientos que se realizaron en Concepción del Uruguay. El policía Martín Alejandro Collman que actualmente está en Victoria colaboró con el operativo en la casa de Javier Caire. Describió una vivienda “tipo cabaña de dos plantas”, ubicada en las afuera de La Histórica. “Se secuestraron más de 50 o 60.000 pesos escondidos en una campana de cocina, celulares, chips, tarjetas de celulares y una Tablet”, recordó. “Algo que me llamó la atención fue la cantidad de cédulas y títulos de vehículos”, agregó.

Mencionó que encontraron un DNI apócrifo a nombre de Almada Pablo Alejandro. “Me di cuenta que algo estaba mal cuando la esposa que estaba en la casa me mostró unas fotocopias de un DNI a nombre de Caire Javier y tenían la misma foto”, asentó. “Pensé que la fotocopia era falsa o el DNI era falso”. Sobre la vivienda, Collman contó que “no había lujos extravagantes”. “Era una casa de clase media, normal. Sí había varios vehículos: una camioneta, uno o dos autos y una lancha”, acotó.

Por otro lado, Cristina Oscar Pereira, un policía que participó del allanamiento en la casa de Mirta Sayavedra, relató qué encontraron cuando irrumpieron en el domicilio. “Había dos varones, uno era hijo de la señora Sayavedra y otro dijo que no era familiar ni tenía que ver con ellos. Estaban ellos dos y la mujer. Encontramos una bolsita con 2 gramos de cocaína en el bolsillo del pantalón del señor y unos 500 pesos que tenía encima. En el dormitorio de Sayavedra hallamos una caja de cartón que contenía dinero. También había dinero esparcido sobre la cama, una calculadora y una libreta con números de las cuentas que sacaba la señora y números de teléfono. También había un cajón con doble fondo que estaba abierto, en su interior había una media con dinero adentro. Volvimos a encontrar dinero en un cajón de ropa interior, en el bolsillo de una campera de cuero y en una cartuchera”, enumeró.

Además, el testigo señaló que encontraron “un paquete de toallitas femeninas que tenía 11 envoltorios de cocaína”. “Arriba de la cama también había dos teléfonos. Otro teléfono estaba tirado en el pasillo del baño. En otro dormitorio hallamos un envoltorio con marihuana que el hijo de la señora dijo que era para consumo personal”, añadió. “A mi criterio, el señor que estaba adentro de la vivienda con Sayavedra y su hijo, estaba comprando estupefacientes”, conjeturó por último.

A las declaraciones de los dos policías sobre los allanamientos se sumaron las de los testigos civiles Schmidt y González, quienes ratificaron lo descripto en las actas de los operativos y refrendaron de ese modo el testimonio de los policías.

Debate

Según la investigación preliminar, los funcionarios públicos imputados prestaban protección al grupo que traficaba estupefacientes y le avisaban de operativos. En la pesquisa se indicó que a cambio, los policías federales, el provincial y el gendarme habrían recibido información para perseguir a otras bandas narcos y, de ese modo, despejar el mercado ilegal para que creciera el grupo protegido. La investigación también sostiene que los agentes públicos habrían recibido contraprestaciones de dinero por la información brindada.

Los imputados son Mario Gordo González -ya tiene una condena por narcotráfico de este mismo tribunal- y está acusado de ser presunto autor de la Asociación ilícita. También está procesado Javier Caire, sindicado como coautor; Alberto Mario Núñez -agente de Toxicología-; Sergio García y José María Gómez -sargentos de la Policía Federal-; Carlos Francisco Acosta -sargento Ayudante de Investigaciones de Gendarmería Concordia; Mirta Noemí Sayavedra -a quien se le asignó el presunto rol de venta al menudeo en Concepción del Uruguay-; Elsa Cristina Caram -pareja de González, a quien se le asignó el supuesto rol de administradora del comercio en Concordia-; Rosana Isabel Tenis -hermana de González, a quien se le asignó el presunto rol de venta al menudeo en Concordia- ; María Isabel González -madre de González, a quien se le asignó el presunto rol de venta al menudeo en Concordia-; Nicolás Alberto Stur -primo de Javier Caire y socio comercial, a quien se le asignó el supuesto rol de transporte y venta de droga -; Santiago Javier Acosta -a quien se le asignó el supuesto rol de transporte en Concordia-; Néstor Javier Neurvit -a quien se le asignó el presunto rol de transporte de droga en Concepción del Uruguay-; Carlos Alberto Segovia -yerno de González, a quien se le asignó el supuesto rol de transporte en Concordia y colaboración en otras actividades-; y Orlando Daniel Caire -padre de Javier Caire, a quien se le asignó el supuesto rol de almacenamiento de droga en Concepción del Uruguay-.

El juicio se desarrollará todos los martes y miércoles hasta fines de mayo, según el cronograma que prevé las audiencias hasta fines de mayo. El Ministerio Público Fiscal está a cargo de José Ignacio Candioti y Leandro Ardoy. Por otro lado, la defensa oficial que ejerce Mario Franchi representa a los imputados Santiago Acosta; a Orlado Caire; al gendarme Carlos Francisco Acosta; a Nicolás Stur y Néstor Javier Neurvit. El abogado Juan Pablo Temón defiende a los policías federales Sergio Javier García y José María Gómez. El abogado José Pedro Peluffo defiende a la imputada Mirta Noemí Sayavedra. El abogado Rafael Briceño representa al ex integrante de Tóxicos Mario Núñez. Y los abogados Juan José Bukténica y Francisco Azcué defienden a Mario Roberto González y sus familiares.

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