Comienza el juicio por el feminicidio de Fátima Acevedo

N.B. de ANÁLISIS

Fátima Florencia Belén Acevedo desapareció el 1 de marzo de 2020. Tenía 25 años y un pequeño niño de 3. Había denunciado varias veces por violencia de género a su ex pareja y padre de su hijo, Jorge Nicolás Martínez, de 35 años. Las acusaciones formales constan en los registros del Poder Judicial entrerriano:

En julio de 2017, Fátima denunció a Martínez en el Juzgado 1 de Familia de Paraná. La carátula del expediente 21.664 lleva la calificación de “violencia familiar”.

El 6 de diciembre de 2018, Fátima volvió a denunciar a su ex pareja en el mismo juzgado. La carátula del expediente 24.068 es “violencia de género”.

En 2019 Acevedo denunció a Martínez en la Comisaría Tercera de Paraná por “lesiones leves”. Martínez le había arrojado una mamadera en la cara y las autoridades judiciales le impusieron una restricción por 90 días. En esos tres meses, Fátima Acevedo se separó del padre de su hijo y la causa cayó.

En un contexto de violencia, en medio de un círculo difícil de romper y sin recursos, Fátima volvió a convivir con Jorge Nicolás Martínez y los ataques fueron cada vez más peligrosos. “Se fue a vivir sola en 2019, alquiló una casa. Le hizo la vida imposible para que ella vuelva con él, se le subió al techo, le cortó la luz, el cable a todos los vecinos. El dueño de la casa le dijo que tenía tiempo para irse hasta diciembre porque no podía seguir esa situación. Ella volvió con Martínez porque no tenía dónde ir. Fue la última vez que la quiso quemar con ácido. Él hizo todo lo posible para que la echen a ella de esa casa”, relató su amiga Florencia López, en diálogo con ANÁLISIS.

El 31 de enero de 2020, la chica hizo una cuarta denuncia contra Martínez. Su ex pareja intentó arrojarle ácido muriático en el rostro cuando estaban en su casa, en calle Hernandarias de Paraná.

Fátima Acevedo volvió a denunciar a Martínez el 4 de febrero, porque su ex pareja afiló un cuchillo delante de ella, intimidándola. La Justicia dictó una nueva medida de restricción y ordenó que la Casa de la Mujer de la capital entrerriana le diera un lugar para vivir a ella y su hijito.

Diez días después, el 14 de febrero, la chica hizo la sexta denuncia. Fue la última. Fátima contó que vio a Martínez merodeando la Casa de la Mujer, pese a la medida de prohibición de acercamiento que estaba vigente.

Fátima estaba cansada y sabía cómo iba a terminar su historia. Se lo contó a través de Whatsapp a sus amigas. “Estoy podrida de denunciarlo y que la Policía no haga nada. Ni la Policía, ni el Juzgado ni nadie. Ayer fui al Juzgado a ver qué había pasado con las últimas denuncias que había hecho, que nunca me llegaron los papeles con las órdenes de restricción ni nada ¿y qué me dieron? Un papel del año 2018 que no me sirve para nada. Encima, como andaba con la cabeza re embolada me di cuenta ayer cuando llegué a casa. Ya no sé qué hacer, no veo la hora que caiga preso y pague todo lo que está haciendo, pero bueno, como tiene gente en la Policía y es amigo de un juez él y toda su familia, nunca va a pasar nada”.

Las autoridades judiciales comunicaron el hallazgo del cuerpo de Fátima Florencia Belén Acevedo el 8 de marzo de 2020, Día Internacional de la Mujer. La buscaban de a pie, con perros y un helicóptero. Encontraron su cuerpo en un aljibe con 18 metros de profundidad, en la zona de la vivienda de Martínez. El lugar ya había sido requisado días previos.

Mientras la Policía la buscaba, el fiscal de la Unidad de Violencia de Género Leandro Dato, pidió la prisión preventiva de Martínez por la desaparición de la chica. Se contó desde el ámbito judicial que el vínculo estaba marcado por la violencia; que en febrero del 2020 se había otorgado un botón antipánico a Fátima -que nunca se activó porque necesitaba datos-; y que desde la Casa de la Mujer se les comunicó el 3 de marzo que Fátima había salido hacía dos días y no había vuelto.

Crédito: ANÁLISIS

Reclamo

Las agrupaciones de mujeres siguieron con atención la desaparición de Fátima Acevedo. A medida que pasaban los días y no la encontraban, se iban conociendo detalles del vínculo violento que tenía con Martínez y la cantidad de alertas dados a las instituciones.

Ese domingo 8 de marzo cientos de mujeres marcharon a la Plaza Mansilla pidiendo “Justicia por Fátima”. El palacio de Tribunales fue rodeado por manifestantes que exigieron la explicación inmediata de las autoridades policiales, judiciales y políticas. En el lugar hubo cánticos, bombos, altoparlantes, carteles y asambleas. Pasadas las 16, mientras el comisario José Lauman daba explicaciones, transmitieron por altoparlantes los mensajes de Fátima. En ese contexto de broncas y reclamos, algunas personas que estaban en la movilización rompieron vidrios del ingreso principal de Tribunales. Por eso hubo una identificación de los responsables por las cámaras de seguridad y un proceso judicial.

Crédito: ANÁLISIS

La vigilia de mujeres duró hasta el 9 de marzo. Después las manifestaciones públicas cesaron debido al decreto de aislamiento dispuesto a nivel nacional, por la pandemia. Pero desde el arco político provincial se hicieron eco del caso y unos días después, el propio gobernador Gustavo Bordet anunció medidas y reformas legislativas contra la violencia de género.

Juicio oral

El juicio por jurados que comienza este lunes a las 9, está previsto que se extienda hasta el viernes 26. El área de Prensa del Poder Judicial entrerriano informó que sólo se transmitirán los alegatos de apertura y cierre. Jorge Martínez está imputado por “Homicidio agravado, lesiones, defraudación en grado de tentativa y violencia de género en concurso real”.

La jueza técnica María Carolina Castagno  conducirá el debate que tendrá 12 jurados populares y 4 suplentes -fueron elegidos el viernes pasado-. El Ministerio Público Fiscal estará representado por los fiscales Leandro Dato e Ileana Viviani; por la querella iba a intervenir la abogada Alejandra Pérez y el abogado Milton Urrutia. Pero en las últimas horas se conoció que Urrutia renunció a la acusación particular. Por su parte el imputado Martínez será asistido por el defensor oficial Jorge Sueldo.

Después de la audiencia del viernes pasado, el equipo de defensores oficiales difundió por redes sociales una selfie en el salón de audiencia. Esto fue cuestionado en los medios durante el fin de semana y obligó al defensor Jorge Sueldo a pedir disculpas públicas.

ANÁLISIS consultó al representante del Ministerio Público sobre la estrategia de defensa. “Nosotros adelantamos en audiencias de febrero que no vamos a discutir el hecho de la muerte de Fátima, cómo murió, si no la autoría de Martínez. Respecto de la tentativa de lesiones que se acusa, consideramos que no está probado por Fiscalía y la tentativa de estafa, consideramos que no se configuran los requisitos del delito”, dijo. “Consideramos que la Fiscalía no tiene pruebas directas, sí muchos indicios fuertes pero el ADN en las uñas de la chica dio negativo, él no tiene huellas defensivas así que veremos qué dice el jurado en base a las pruebas que se produzcan en el debate”, apuntó.

Sueldo también contó que Jorge Martínez presenciará el inicio del juicio en el mismo salón de audiencias -está alojado en la Unidad Penal 1 desde marzo de 2020-. “Él está esperando el debate”.

Ante la jueza Castagno, fiscales y defensores pasarán unos 32 testigos en total.

“Vamos a estar ahí”

Florencia López, amiga desde la secundaria de Fátima adelantó a ANÁLISIS que espera “una condena perpetua”. “Mañana vamos a estar ahí. A ellos les vino al pelo el tema de la pandemia porque se quedó todo en silencio y no pudimos insistir más”.

La chica recordó que conoció a Fátima en la secundaria, cuando iban juntas a una escuela técnica y compartían varias horas por día. “Estábamos desde la mañana hasta las 19 todos los días. Ella tenía una personalidad muy fuerte, un carácter fuerte, se hacía respetar. Tuvo una vida muy dura, siempre se estaba defendiendo. Como persona era buenísima, siempre estuvo como amiga. Después ella repitió, empezó a trabajar, dejó la escuela y dejamos de vernos tanto pero nunca perdimos el contacto”.

“A Martínez lo conocía de antes por tener familiares que trabajan en el Hospital San Martín. Le dije a Florencia -porque nosotras le decíamos Florencia y no Fátima- que no le convenía pero ella se enamoró. Nunca me metí en la relación, sólo traté de aconsejarla. Una de las denuncias fue mía porque él le estaba pegando en la vía pública y ella estaba con el nene en brazos. Flor me llamó y me dijo dónde estaba, cómo estaba vestido él y me pidió que llame a la Policía porque ella tenía el nene en brazos. Llamé, conté eso. Fue en 2019”, acotó.

“En el ámbito judicial pregunté por qué no actuaron. Me contestaron que las denuncias eran familiares  y no directas contra Martínez. A todo esto, Martínez ya tenía denuncias de su ex pareja. Me dijeron también que la semana que desapareció Flor estaban empezando a actuar”, agregó Florencia López.

La chica adelantó que pedirá a los jueces en juicios “que nos den seguridad”. “Ahora las chicas no tenemos seguridad para denunciar, no podemos seguir viviendo con este sistema”.

Observatorio Ahora que sí nos ven

El observatorio Ahora que sí nos ven, contabilizó los feminicidios desde el 1 de enero de 2021 hasta el 31 de enero:

  • 33 femicidios fueron cometidos del 1 y el 31 de enero de 2021
  • 1 femicidio cada 23 horas en enero
  • 24 intentos de femicidio entre el 1 y el 31 de enero de 2021
  • El 66,7% de los femicidios fue cometido por las parejas y ex parejas de las víctimas
  • El 36,4% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima
  • Al menos 27 niñes perdieron a sus madres como consecuencia de la violencia machista en enero de 2021

“El registro de femicidios realizado por el observatorio del 1 al 31 de enero de 2021 arroja que hubo 33 femicidios. Al mismo tiempo, hubo 24 intentos de femicidio en el primer mes del año, una cifra que alarma y que es necesaria para tomar real magnitud de que el femicidio es la punta del iceberg de una cadena de violencias previas, como lo es la tentativa”, se indicó.

Respecto del lugar en el que ocurrieron los femicidios y las tentativas, “observamos que en el 38,6% de los casos ocurrió en la vivienda de la víctima y que en el 33,3% en la vivienda que la víctima compartía con el agresor. En cuanto al vínculo con el femicida, en el 42,1% el agresor era la pareja de la víctima y en el 36,8% la ex pareja. Estos datos rompen con el mito del callejón oscuro y el agresor desconocido como escenarios donde se dan los asesinatos por razones de género. Aquellos que afirman amar a las víctimas son quienes las asesinan y en muchos casos las víctimas se encuentran conviviendo con su agresor”.

En este contexto en que ocurre “un femicidio cada 23 horas continuamos viendo con preocupación la actuación y, en ocasiones, la omisión de la Justicia y las Fuerzas de Seguridad. Del total de femicidios y tentativas (57), 6 víctimas habían realizado al menos una denuncia previa y sólo 3 tenían medidas de protección, y sin embargo las asesinaron o tuvieron la libertad para intentarlo. Tal como venimos resaltando, para erradicar la violencia machista y prevenir los femicidios es vital el compromiso de lxs actores del Poder Judicial y de la Policía y su formación en perspectiva de género. El hecho de que sólo 1 de cada 10 víctimas haya realizado una denuncia refleja la complejidad que implica salir de una situación de violencia y romper ese círculo de miedo, pero también manifiesta el descreimiento en las instituciones que deben protegernos debido a la revictimización que viven mujeres y disidencias a diario cuando deben recurrir a estas. Asimismo, en 3 femicidios el agresor pertenecía a una fuerza de seguridad: 2 eran militares y 1 policía. En este sentido, no sólo es fundamental la formación en perspectiva de género en las fuerzas para atender a las víctimas, también es vital para tomar decisiones como retirar el arma reglamentaria a miembros de las fuerzas que tengan denuncias de violencia machista”.

Por último, este año desde el observatorio comenzamos a registrar los casos de transfemicidios y travesticidios ocurridos en el país. “Entre el 1 y el 31 enero se relevaron dos trans/travesticidios. ¿Esta cifra implica que no ocurren trasfemicidios y travesticidios? Definitivamente no. Los asesinatos por razones de género a diversidades sexo genéricas están presentes en nuestro país, pero los medios de comunicación invisibilizan a estas víctimas de la violencia machista. Con esta subrrepresentación, medios, comunicadorxs y periodistas vuelven a violentar a personas trans y travestis al no nombrarlas, no valorar su vida y al justificar sus asesinatos asociándolos a actividades delictivas y no a crímenes de odio, como lo que son”.

“Entendemos que la violencia machista no se erradica de la noche a la mañana, pero es necesario el compromiso de todxs para transformar esta sociedad machista en una igualitaria. En un escenario mediático en que los puestos de mayor visibilidad y decisión son ocupados por varones cis y machistas se seguirán reproduciendo estereotipos de género que sostienen y avalan la base de los femicidios y trans/travesticidios. Desde los discursos y mensajes mediáticos se construye sentido y se ejerce violencia, por ello es urgente que se rompa el pacto mediático patriarcal. Exigimos la pronta aprobación de la Ley de Equidad en Medios para tener una mirada de género transversal en los medios de comunicación, así como la participación de otras voces y corporalidades desde la interseccionalidad”.

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