Fernández: «No vamos a andar emitiendo moneda, menos para pagarles a los acreedores»

En el lobby del Hotel Regina, a pocos metros del Museo del Louvre, Alberto Fernández analizó su primera gira como Presidente en declaraciones a Clarín. En apenas cinco días se entrevistó con el Papa, con el primer ministro y el presidente de Italia, Giuseppe Conte y Sergio Mattarella; con la canciller alemana, Angela Merkel; con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez​; y con el mandatario francés Emmanuel Macron. “Salió como queríamos que saliera. Nosotros en algún momento sentimos la necesidad de dos dos cosas. De plantearle a Europa la necesidad de que para nosotros es importante, y segundo plantearle a Europa lo que nos pasa, y pedirles su ayuda”, asegura, en referencia a su gira y a la prédica en busca de apoyo en la renegociación de la deuda.

-Europa es un continente enorme, muchos de nosotros descendemos de habitantes de este continente y fundamentalmente son los grandes inversores que la Argentina tiene. Entonces yo estoy muy contento. La reunión con Conte fue muy valiosa, porque tuvo un gesto de mucho apoyo explícito hacia nosotros; la cena con Merkel fue formidable. También, volver a reencontrarme con Pedro (Sánchez), somos amigos y los dos estábamos esperando el momento de ser los dos presidentes y poder trabajar juntos. El encuentro con Macron fue muy importante para la Argentina, porque Macron me invitó a hablar del futuro diciéndole al mundo: «Nosotros vamos a apoyar a que la Argentina salga de este tema antes de empezar a hablar”. Yo valoro mucho su apoyo, su gesto.

El Fondo debe ver que el mundo advierte lo que nosotros estamos planteando y tiene en Kristalina Georgieva a una directora ejecutiva con mucha capacidad de escuchar y de ver. Seguramente debe estar viendo lo que está pasando en Europa, y cómo Europa quiere atender lo que Argentina ofrece como solución. Yo creo que siempre hay una instancia de diálogo y negociación y me parece que hoy estamos más acompañados que antes. Hace una semana nos sentíamos un poco más solos y ahora nos sentimos muy acompañados por las grandes potencias europeas.

-¿Intercambió algún mensaje con Georgieva en el marco de esta gira donde recibió tanto apoyo por la negociación?

​-No, sé que tuvo una larga reunión con Martín (Guzmán) que él me contó que fue muy positiva. También me contó Gustavo (Béliz) ayer por la noche. Así que yo siento que lo impronta es que empezamos a contarle al mundo lo que nos pasó, lo que nos pasa y hacia dónde queremos ir. Es muy, muy saludable para nosotros saber que el mundo nos está entendiendo.

-Venezuela fue una consulta recurrente de los líderes europeos ¿Debe volver el grupo Contadora (la iniciativa multilateral que promovió la paz en Centroamérica en los años ’80)?

​​-Yo tengo la impresión de que en Europa está viendo la Argentina como un país que puede tener la capacidad de amalgamar situaciones de conflicto con normalidad y ayudar a que la normalidad no se quiebre en América Latina y se pueda trabajar juntos. Uno de esos temas que preocupa a todos es el tema Venezuela, y lo que hoy planteo es que tenemos que buscar otros caminos para resolver el problema de Venezuela, porque -diría Einstein- que si seguimos haciendo las mismas cosas no vamos a tener otros resultados. Todo lo que se ha hecho hasta ahora no sirvió para alcanzar un resultado mejor. Y en ese sentido, a todos los líderes de Europa les he planteado que Europa tiene que concentrar sus esfuerzos en Contadora para que Contadora reviva y trate de buscar una solución distinta. Hoy (por el jueves) a la mañana hablé con (Josep) Borrell (Alto Representante para la política exterior de la UE), hablamos del tema y quedamos en ver cómo podemos unir esfuerzos para trabajar allí.

-¿Contadora puede ser el espacio para canalizar el conflicto de Venezuela?

Todos creemos que el problema de los venezolanos lo deben resolver los venezolanos y para ello hay que generar una mesa donde los venezolanos se sienten y recuperen en diálogo. Y Contadora es un buen lugar para eso. Venezuela está como estancada y nosotros tenemos que salir de ese estancamiento y tenemos que trabajar para salir de ese estancamiento.

-¿Cree que esta gira ayudó a disipar las dudas que había sobre el presunto aislamiento de la Argentina a nivel internacional?

-Sí, siento que ayudó mucho para que algunos que desde Europa creían que nosotros teníamos una vocación distinta disiparan esas dudas. Creo que también ayudó a muchos que desde adentro (de la Argentina) creían que nosotros veníamos a marginarnos del mundo. Deben estar descubriendo cuánto les mintieron.

-En el medio de esta gira, Axel Kicillof quiso renegociar el vencimiento de un bono y terminó pagando y el reperfilamiento de la deuda nacional en pesos todavía no parece tener mucha adhesión…

-Lo que pasó en la Provincia es una decisión que yo comparto con el gobernador. Estamos trabajando de buena fe en la negociación de la deuda. Ese fue un vencimiento que cayó anticipadamente y en dólares. No quisimos que nadie pensara que queríamos defaultear. Queremos verdaderamente encontrar una solución a la deuda sin caer en default, pero sabemos que la deuda es insostenible y que va a ser imposible cumplir con las obligaciones. Esto lo sabemos desde antes de asumir, porque antes de que asumiéramos Macri expresó la insostenibilidad de la deuda y por eso intentó la idea del reperfilamiento y por eso mandó leyes pidiendo autorizaciones para reperfilar, porque era imposible cumplir. Entiendo perfectamente al gobernador, pero va a ser muy difícil seguir la lógica del gobernador.

-¿Y el reperfilamiento de los bonos en moneda nacional?

​-Hay que esperar, hay que esperar. Para el caso, es lo mismo. Nosotros también tenemos disciplina fiscal. No vamos a andar emitiendo moneda a lo loco. Hemos hecho una propuesta, esperamos que la entiendan, pero no vamos a andar emitiendo moneda; menos, para pagarles a los acreedores.

-Habló del aislamiento internacional ¿Había quedado una valoración negativa de la actual vicepresidenta en el mundo? Usted la mencionó en el Elíseo.

​-Ningún líder de Europa me planteó semejante cosa. Inclusive Merkel varias veces la recordó como alguien muy vehemente en la defensa de sus posiciones y muy inteligente. Nunca me lo plantearon así. Hice la mención de Cristina Kirchner, porque Macron en su discurso preliminar habló de las mujeres argentinas y de cómo habían tenido en Eva Perón a alguien muy importante. Yo dije que era verdad, así como tenemos el liderazgo de Cristina en vastos sectores de la sociedad, pero lo dije nada más porque venía a cuento. Ningún líder me habló mal de Cristina; al contrario.

-¿Con esta gira le quitó el bastión a la gestión de Macri de una política exterior exitosa?

​-¿La de Macri? Confieso que cuando uno escucha hablar a los líderes europeos sobre cómo se sintieron defraudados por Macri uno se da cuenta que de exitoso no tiene nada. Mentirle al mundo no es una buena manera de hacer política.

-Empezó por América latina (antes de asumir), pasó por Israel y siguió por Europa ¿Qué otros viajes vienen?

-Queda el mundo. La verdad es que no debe ser una excepción. Esto es cómo debe funcionar. Necesitamos explicarle a Europa -un continente que debe ser atendido de otro modo- que era muy importante empezar como empezamos. Pero llevarse bien con Europa no quiere decir que tengamos que desatender a los Estados Unidos, México, Brasil, China o Rusia. Como dijo Merkel, creo en la multilateralidad de las relaciones internacionales. No hay que concentrarse en el vínculo con uno.

-En sus distintas charlas con empresarios habló del cepo. ¿Ese es un problema para atraer inversiones?

​-Es un problema que tenemos y que tenemos que buscar mecanismos para resolverlo, para favorecer que la inversión venga a la Argentina. Es un problema que no generamos, que nos han dejado y que hay que resolver.

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