Mundial de básquet: Argentina ganó y quedó a un paso de la clasificación

En su segunda presentación en el Mundial de Básquetbol de China 2019, Argentina venció por 94 a81 a Nigeria y quedó a un paso de sellar su clasificación a la segunda fase del certamen ecuménico. Fue otra gran presentación del equipo dirigido por Sergio Hernández.

La primera parte

Con un enfoque total, Argentina entró al juego dispuesta a proponer un partido muchísimo más táctico que ante Corea y a controlar el vértigo del rival con defensa intensa y movimiento de pelota en ataque.

Así tomó rápidas ventajas y sacó una máxima de 12 (26-14 a falta de un minuto), con Brussino como referencia (ocho), Scola lastimando con su experiencia (siete más cinco rebotes), Garino frustrando anotadores rivales y Campazzo decidiendo siempre con astucia (cuatro asistencias), sin perder una sola pelota. Mejor primer cuarto, imposible.

Pero como el destino se empecina en hacer sufrir a los argentinos, el equipo entró en una de sus lagunas en el inicio del segundo parcial facilitando la reacción de los africanos, que hasta ese momento estaban totalmente apagados. Y con un parcial de 16-4 tomaron la ventaja (33-32 a falta de cinco minutos).

En ese momento, se vio todo lo peor de Argentina: perdidas, falta de rebotes, falta de claridad en ataque y búsqueda de soluciones individuales. El combo negativo produjo que el juego terminara empatado al descanso (43-43).

La segunda mitad

A la vuelta del descanso, el elenco nacional intentó recuperar su búsqueda inicial. Y con buenas defensas, construyó de a poco su confianza perdida. Apareció Laprovittola con puntos de oro, Delía sostuvo la zona pintada y Garino fue la bandera (MVP con 17 puntos, siete rebotes, tres robos y cuatro tapas). Nigeria, aún con su anarquía, insistió a partir del tiro externo, aunque cada vez forzando más con esa herramienta. Y Argentina, yendo pelota por pelota, logró escaparse a nueve para tomar una ventaja muy valiosa de cara a los 10 (72-61) minutos finales.

El último cuarto fue de puro nerviosismo. Para todos, menos para Hernández, que sorprendió con cambios que trajeron aire fresco y con un Scola determinante en ambos costados, influyendo de manera absoluta como si fuera el de Turquía 2010 (con sus 23, se convirtió en el segundo goleador de la historia de los Mundiales).

Así, Argentina sacó 10 de ventaja (78-68 a falta de 5’40’’) y se permitió administrar la ventaja retornando a los caminos del cuarto inicial: ofensivas largas y muchísimo esfuerzo para no permitir segundas oportunidades. La máxima llegó a ser de 14 (82-68 restando 4’27’’) y pareció ser el quiebre definitivo.

Y en efecto lo fue. Porque si bien Nigeria no quiso entregarse, ya no le dio la nafta. Dos acciones finales de Campazzo demostraron la ambición de todo el equipo, forzando al rival hasta el último segundo. De esta manera, la selección lo cerró por 94 a 81, para poner un pie en la próxima ronda.

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