Lavagna no irá a las PASO y competirá con Alternativa Federal, Unidad Ciudadana y Cambiemos en octubre

El economista confirmó que no quiere internas con Massa, Urtubey y Pichetto; Fernández-Fernández irán a las PASO con Scioli; y Macri representará Cambiemos

“La discusión por las PASO está enterrada, sepultada. No hay vuelta atrás”. Un dirigente de extrema confianza de Roberto Lavagna lo afirmó una y otra vez. El economista ya decidió. No va a competir en una interna con Alternativa Federal. Ni dentro de ese espacio ni en un frente común que integren junto a Consenso 19, la fuerza que impulsa su candidatura. Es consenso o nada.

En la vereda de enfrente la realidad es completamente distinta. “La única salida para lograr un acuerdo es que acepte competir en las Primarias. Pero ya no tiene sentido seguir discutiendo sobre eso. Que Lavagna haga lo que quiera”. Una de las voces que estuvo ayer en Córdoba, en un nuevo cónclave de Alternativa Federal, fue terminante. Es PASO o nada.

No hay margen de negociación. Es lo que transmiten desde el interior del esquema federal y desde el lavagnismo. Las diferencias no solo están apoyadas en la modalidad para elegir candidatos – lo que generó un conflicto que aumentó en tensión con el paso de las semanas – sino en los límites de la construcción y en la falta de un programa político común.

Tal como está planteado el escenario en la actualidad, Lavagna será candidato a presidente por Consenso 19 y Alternativa Federal afrontará una interna con tres precandidatos presidenciales: Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto. Seguirán caminos paralelos. Distintos.

De ese modo, en las generales de octubre, serán cinco los espacios que disputarán la presidencia: Cambiemos, Unidad Ciudadana, Alternativa Federal, Consenso 19, y el frente de Izquierda.

En Cambiemos todo parece indicar que no habrá internas y que Mauricio Macri será el candidato, aunque todavía no definió el compañero de fórmula; Unidad Ciudadana enfrentará a Daniel Scioli y el binomio Fernández-Fernández; la interna Massa-Urtubey-Pichetto por Alternativa Federal; Lavagna con Consenso 19, y Nicolás del Caño por la izquierda.

La relación entre Lavagna y los fundadores de Alternativa Federal se quebró la semana pasada, luego de una jornada caótica en la que se cayó la cumbre de la que iban a participar los principales dirigentes que están en la tercera vía. Era el momento para estructurar la fuerza política y darle volumen, pero terminó con declaraciones cruzadas y reproches públicos. Aquel día la política se discutió en los medios de comunicación.

A Lavagna le molestó la forma en la que se desarrolló la negociación en los últimos días. Partiendo desde el pedido concreto de Schiaretti para que defina sobre si estaba dispuesto a competir en una PASO, hasta la decisión de los cuatro dirigentes de Alternativa Federal de dejarlo afuera de la reunión de la semana pasada y de la que se concretó en Córdoba este martes.

Además, lo desconcertó la convocatoria de Schiaretti a Daniel Scioli y la apertura a otras fuerzas políticas, sin especificar cuales eran. Entendió que le estaban abriendo la puerta a dirigentes que, en definitiva, iban a convertir el espacio en un rejunte de voluntades que rechazan a Cambiemos y el kirchnerismo. Para Lavagna, esos hechos dejaron en claro que el vínculo con la fuerza federal está roto y que no hay forma de restituirlo. No hay coincidencias.

En un principio, Alternativa Federal y Consenso 19 estaban de acuerdo en converger bajo un mismo frente electoral. La diferencia vital era cómo ordenar las candidaturas con cuatro dirigentes que tenían intenciones de ser candidatos a presidente. Y en esa instancia llegaron los conflictos y las diferencias sobre en que momento discutir el formanto. Mientras el economista pidió retrasar el debate al cierre de listas, el grupo de los 4 quería resolverlo en forma inmediata. Poner reglas del juego con anticipación.

Lavagna insistió desde el inicio en que se debería definir por consenso. El objetivo era evitar que Macri y Cristina confrontaran entre ellos hasta las elecciones generales, mientras los precandidatos de la tercera fuerza discutían en la interna para ver cuál era el mejor. En el esquema federal resolvieron, desde el momento en que fundaron el espacio, que la definición sería a través de una interna.

Las posiciones siempre estuvieron claras pero nunca se discutieron alrededor de una mesa. Siempre fue a través de mensajes públicos, emisarios o reuniones bilaterales. La posibilidad de llegar a un acuerdo se rompió antes de que todos se sienten a intercambiar estrategias, lo que parecía lógico teniendo en cuenta que ambos espacios iban a unirse bajo un frente nuevo y no podían imponerse, unos a otros, las reglas del juego. Faltó diálogo y entendimiento.

Ayer Juan Schiaretti, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto confirmaron – una vez más – que competirán en Alternativa Federal y que el espacio tendrá una fórmula presidencial en las elecciones generales. Además, abrieron el juego hacia otros espacios políticos que quieran enfrentar la grieta. Fue un guiño para Miguel Lifschitz y Margarita Stolbizer, líderes del socialismo y el GEN, que respaldan el proyecto del ex ministro de Economía. Quieren sumarlos.

Hay una línea de comunicación que se mantiene viva entre los fundadores de la fuerza y los dirigentes progresistas. La intención es convencerlos de que acompañen el proyecto de Alternativa Federal y que lo hagan antes de quedar atrapados por la decisión de Lavagna de no aceptar las internas. En el búnker del economista advierten que ambos dirigentes se mantienen detrás de su candidatura y, además, resaltan que conservan el respaldo de los principales gremios del país.

En Alternativa Federal resolvieron avanzar en la estructuración de la fuerza política en las provincias, la búsqueda de referentes en cada territorio y el diseño del frente electoral que se presentará en las PASO. Roberto Lavagna tiene decidido presentarse en las elecciones primarias con el sello de Consenso 19. Tomaron rutas distintas en una etapa donde debían definir el rumbo.  El 12 de junio deberán presentar las alianzas electorales. Hasta ese día hay tiempo para que logren algún acuerdo y eviten competir por separado en los comicios. Parece difícil. El final es incierto.

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