Bahl con el desafío de replantearse el pobre 30% y Varisco de juntar los pedazos

El enemigo que quiere debilitar a Bahl, ¿está afuera o adentro?, el de Varisco ya se conoce

No hubo sorpresas en las PASO de este domingo. El gobernador Gustavo Bordet se impuso cómodamente. Él mismo reconoció en su discurso ante los medios ayer a la noche que el acuerdo del Partido Justicialista, que permitió que fueran unidos y en una sola lista, fue fundamental para lograr la victoria.

Los 15 puntos de diferencia que se pronosticaban del gobernador sobre el candidato radical de Cambiemos, Atilio Benedetti, se ampliaron.

Allá por el 27 de febrero, en una publicación en el Portal de Ricardo David, decíamos que la ventaja que obtendría el PJ significaría que lograría meter 19 diputados provinciales, con serias posibilidades de llegar a 20.

Muchos criticaron esta lectura y publicación, decían que era imposible que fuera así y argumentaban con tecnicismos del sistema D’Hondt. Pero, más allá de las críticas, si Bordet repite en las generales los números que obtuvo en las PASO, eso quedaría confirmado. Cuando decimos ‘aprieten el pomo’, es porque es carnaval.

Hubo un cinco por ciento de los votos que se esperaba que fueran para Cambiemos que terminaron en el justicialismo, con lo que Bordet llegó al 53% y Benedetti quedó en 38%.

Indudablemente, hubo hechos que favorecieron enormemente al gobernador para que pudiera ampliar la ventaja con la que ya contaba en la previa de los comicios.

Uno de esos sucesos fue un audio del senador nacional de Cambiemos, Alfredo de Angeli, que se viralizó apenas horas antes de que comenzaran las PASO en la provincia.

El legislador, hombre de confianza del presidente Mauricio Macri y del ministro del Interior Rogelio Frigerio, sin tapujos, pedía en el audio de Whatsapp que no votaran al candidato a intendente de Concordia de Cambiemos, el titular de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, Roberto Niez.

De Angeli mandó a votar a Eduardo Asueta, candidato que disputaba la interna justicialista con el intendente Enrique Cresto.

La boleta de Niez estaba pegada a la de Atilio Benedetti, la de Asueta a la de Bordet. Los votos que no fueron para Niez, tampoco fueron para Benedetti, y sumaron para Asueta y para Bordet.

En Paraná no hubo sorpresas para la intendencia. En la sumatoria de los votos, la diferencia entre el PJ, que tenía siete candidatos, y Cambiemos, que tenía tres, fue de cinco puntos.

Esto lo habíamos anticipado la semana pasada, en contra de muchos pronósticos oficiales que daban al vicegobernador Adán Bahl solo con un porcentaje del 50% y 20 puntos de ventaja.

De todos los candidatos a intendente, Bahl fue el más votado, lo que ratifica que era el mejor candidato que el PJ podía proponer, pero ninguno de los postulantes superó el 30% de los votos.

Con eso queda en claro el gran desconocimiento que tenía la gente de los candidatos. No podemos pensar que el 70% de los electores que no votaron a Bahl son “anti Bahl”, sino que hubo un desconocimiento y confusión dentro del cuarto oscuro.

Siete de cada diez paranaenses que fueron a votar, no eligieron a Bahl, pero eso no quiere decir que hayan votado en contra de él, sino que, simplemente, no lo conocía, como también anticipábamos.

Por otra parte, la elección de Emanuel Gainza, candidato del presidente Macri, de la gobernadora Vidal, de Bullrich, Carrió y otros, lastimó mucho a Varisco.

Esto también lo habíamos anticipado y el concejal Gainza tuvo una buena elección, principalmente en el centro de Paraná, donde la UCR, el Pro y Cambiemos, pisan más fuerte.

El 14% que sumó Gainza puso entre las cuerdas a Varisco y lo lastimó. Además, quedó demostrado en el audio de De Angeli, que dice que “Varisco se cortó solo”, que desde la nación no quieren que gane el radical y pidieron que voten en contra de él.

Lo de De Angeli demuestra una ingenuidad total de su parte, ya que es sabido que hoy en día un audio de Whatsapp circula y se viraliza rápidamente. Sin embargo, con toda naturalidad, el senador entrega a los candidatos de Cambiemos, los traiciona, cumpliendo un mandado de arriba.

De Angeli es el hombre de confianza de Macri, Frigerio, Vidal, y su hombre fuerte en la provincia.

Pero el audio no solo demuestra que no querían que ganara Varisco, sino que deja al descubierto la gran debilidad y debilitamiento de Macri y sus referentes.

A pesar del bombardeo mediático y de toda la estructura y el apoyo del Pro, el candidato de Macri solo obtuvo el 14%. Número inimaginable allá por 2017 cuando el presidente fue el gran elector en las legislativas en la provincia y sumó el 53% de los votos.

Nadie hubiera imaginado en aquel entonces que menos de dos años después, el candidato de Macri apenas arañara el 14%. Eso demuestra que algo pasó, que hoy Cambiemos está por el piso.

Más allá de eso, ahora Varisco tiene el gran desafío de intentar sumar a los sectores internos de Cambiemos que no lo votaron, y de buscar más adeptos por fuera.

También quedó demostrado que era irreal aquel 50% de los votos que las consultoras oficialistas vaticinaban a favor de Bahl.

Con el 30% del vicegobernador, se probó que era desmesurada la euforia que mostraban desde su sector, que hubo un exceso de confianza de parte de sus seguidores.

Hay un gran desconocimiento de Bahl, que tendrá que replantearse su círculo de asesores. Hay algo que no funciona en su equipo, le mintieron y le dijeron que ganaba con 80 mil votos, o se auto engañó.

Como sea, el exceso de confianza con el que llegó Bahl a las elecciones se encontró con la realidad de que apenas alcanzó el 30%.

Hoy queda flotando la pregunta de qué hubiera pasado si el radicalismo priorizaba el voto útil y si no hubiera existido aquel pedido del Pro y la nación de votar a Gainza en vez de a Varisco.

Así como Varisco tiene el desafío de sumar sectores internos y externos, ahora, el vicegobernador tiene que demostrar que quienes no lo eligieron no lo hicieron con un voto anti Bahl, sino que simplemente no lo conocían.

Más aún si pretende llegar con espalda a la intendencia de Paraná. La capital provincial no es fácil de gobernar, es una ciudad que requiere poder político y mucha espalda y Bahl deberá demostrar que la tiene.

Bordet ya no tiene reelección, una vez que asuma comenzará su cuenta regresiva. Bahl, junto a Enrique Cresto, de Concordia, y Martín Piaggio, de Gualeguaychú, son los más firmes candidatos del PJ para la gobernación de 2023.

El vicegobernador deberá determinar si su enemigo está adentro o afuera.

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