Decidió rifar su auto para hacer una rampa y una pieza para su hija con discapacidad

Néstor Acedo es el papá de Ángela, de 16 años, quien nació con microcefalia. Necesita el dinero para mejorar la calidad de vida de su hija

Néstor Acedo vive en calle Estrada al 1400, en Paraná, junto a su esposa María Graciela Centurión y sus dos hijas. La más chica, Ángela Magdalena, ya cumplió 16 años. Mejorar su calidad de vida es una prioridad para la familia, ya que nació con parálisis cerebral y una microcefalia, que puede generar distintos trastornos y en su caso afecta principalmente su parte motriz y su sistema auditivo.
La casa que habitan está sobre una pendiente, sobre la barranca, y necesitan una rampa para trasladarla en su silla de ruedas, especialmente cuando de lunes a viernes llega el transporte escolar que al mediodía la traslada a al Centro de Día San Francisco de Asís, donde la institución le brinda atención y realiza tareas de estimulación, y a las 17 la trae de regreso.
A medida que Ángela fue creciendo esta necesidad se volvió más imperiosa. Cargarla en brazos, con sus 30 kilos, se torna cada vez más difícil para su mamá, con una incipiente hernia de disco. También lo es para su papá, quien padece dolores crónicos en su columna, tras una vida de esfuerzos trabajando en la construcción.
Además de la rampa, precisan terminar de edificar una habitación para que Ángela tenga las comodidades que su condición requiere. Como la obra requiere una cantidad importante de dinero y no llegan a reunirlo con los ingresos de Néstor, él decidió rifar su auto, comprado con mucho sacrificio. Se trata de un Toyota Corolla 2008, que usan para trasladar a la adolescente y para ir a trabajar.
“Al auto lo necesitamos, pero es lo único que nos queda: sortearlo para hacer la rampa y poder terminarle la pieza a mi hija, y si es posible, también un baño adaptado para ella”, comentó Néstor.
A su vez, señaló a UNO: “Además de utilizarlo para llevar a mi hija al médico o donde haga falta, al vehículo generalmente lo uso mucho para trabajar, pero hay uno de los muchachos que trabaja conmigo en la construcción tiene auto, y como sabe que necesito sí o sí hacer estas refacciones me ofreció que vayamos en el suyo cuando hay que ir a alguna obra”.
“Las cosas materiales van y vienen. Lo importante es el bienestar de la nena, y poder estar bien nosotros para atenderla bien a ella. Tiene problemas motrices y usa silla de ruedas, pero si la agarrás de la mano camina, con dificultad pero camina”, reflexionó, orgulloso de los avances de Ángela, que con su sonrisa agradece.
Arduo trabajo
Néstor confió que tomó la decisión de rifar su auto sin gestionar otra forma de conseguir los recursos, ya que muchas veces pidieron a organismos gubernamentales que les dieran una mano para concretar las mejoras que urgen en su vivienda, pero nunca logró la ayuda que necesita: “Toda la vida pedimos ayuda al gobierno pero nunca nos prestaron atención. Yo venía comprando materiales de a poco y tenía pagas algunas cosas en un corralón. Lo que precisaba era que me asistieran con la mano de obra, que de eso entiendo pero no puedo hacerlo solo”.
Fue un funcionario municipal, tiempo atrás, el que le aseguró que lo iba a ayudar: “Cuando me dio su palabra de que me iba a ayudar, pedí que me trajeran los materiales a mi casa para hacer la rampa y cuando termináramos de armar todo la idea era tirar la losa arriba. Me mandó los muchachos, pero resulta que vinieron únicamente dos días. Después no aparecieron más, los materiales se endurecieron y me quedé con los ladrillos parados en la puerta de mi casa”, lamentó.
Sabe que la obra le va a demandar varias bolsas de cemento, porque tiene que apuntalar bien la construcción para que no se desmorone si la barranca donde está su casa se desliza, como suele pasar en la zona.
Considerando las subas periódicas de los materiales, hizo los cálculos y le hacen falta más de 50.000 pesos. “Es más o menos lo que necesito juntar solamente para hacer la rampa. Eso solo para tirarle el hormigón arriba, sin contar los pedazos que me faltan. Son una tirada de seis metros y otra de ocho, que son las más largas. Antes hay que hacer el movimiento de tierra y apuntalar todo. Es bastante el material que hay que comprar y la bolsa de Portland que estaba a 100 pesos, ahora está unos 300 pesos”, señaló.
“Lo que pasa en la zona es que si no se asienta bien el trabajo se puede venir todo abajo. Y encima todo se encarece, porque una zapata lleva dos maquinadas de hormigón”, refirió, y agregó: “Tengo una parte levantada de una pieza que empezamos a construir para ella. Está levantada la zapata central y esperamos poder terminarla, porque mi nena está creciendo y necesita comodidad”.
Firme en su objetivo
En los últimos días Néstor va a ultimar los detalles de la rifa que tendrá como premio su auto, del que se va a desprender por un fin tan noble como es mejorar la calidad de vida de su hija.
Lo que adelantó es que tiene la idea es hacer 1.000 números, del 000 al 999, y aclaró que solo su esposa y él van a ocuparse de venderlos, para resguardarse de algún intento de fraude.
Con un sello va a registrar su nombre y número de documento, y si bien aún resta definir cuándo y cómo será el sorteo, manifestó que el precio de cada número será de 1.500 pesos, que se podrá pagar en tres cuotas. Los encargos se puede hacer llamándolo a él directamente, al teléfono (0343) 156116828.
Como la familia muy querida en su barrio, los vecinos ya se están ocupando de difundir la propuesta, para que pueda lograr su objetivo. “Muchos de mis conocidos y mis familiares ya me encargaron un número, y estoy muy agradecido”, expresó.
Elba, una conocida de la cuadra, contó que van a colaborar para que pueda lograr su objetivo: “Son una familia muy trabajadora. Néstor es muy buena persona y muy trabajador; y María, la mamá de Ángela, es una madraza, la cuida un montón”.
“Ojalá no tuviera que rifar su auto, porque si lo necesitan de urgencia no lo van a tener más. Ojalá algún organismo del gobierno o alguien los ayudara a hacer la rampa, porque es algo que realmente necesitan”, concluyó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *