Droga, dinero, un vehículo y anotaciones en un almanaque, el resultado de los allanamientos en la causa Caudana

Las nueve declaraciones que se recibieron este lunes en el Tribunal Oral Federal (TOF) de Paraná, estuvieron vinculadas a tres allanamientos importantes en el marco de la causa por narcotráfico que involucra a Elvio Gonzalo Gastón Caudana y otras 21 personas. Los jueces Roberto López Arango, Lilia Carnero y Noemí Berros escucharon a tres testigos civiles y seis efectivos de la Policía Federal, observó ANÁLISIS DIGITAL. Describieron el allanamiento realizado en el domicilio de Sandra Patricia Bernal, en Villa Mabel; la requisa concretada en la casa de Jorge Alberto Rocha, en Federal; y el operativo en la vivienda de Patricia Leiva, en San Benito. El registro policial terminó con el secuestro de dinero -pesos argentinos y dólares-; cocaína y marihuana; una camioneta; y anotaciones referentes al narcomenudeo. “Botijas: 5 Mese. 25 g 3.00 = 2500 / 10g 2.200 (+) 10g 2.200 (+) 5g 1.100 / 5.500 (+) 2.500 (=) 8.000”, se escribió sobre las hojas de un almanaque incautado.N.B. de ANÁLISIS DIGITAL
(natalia.buiatti@gmail.com)

“Los policías me pararon en Avenida de las Américas y me llevaron a una casa del barrio Villa Mabel. En el allanamiento encontraron cuatro ladrillos de marihuana: tres de color marrón y uno plateado”, dijo el primer testigo civil que pasó este lunes por el TOF de Paraná. El muchacho se refirió de ese modo a los envoltorios que cubrían el estupefaciente. “En el domicilio había dos casas, a unos 10 metros de distancia una de la otra. También había un local de ropa. Cuando entramos apareció una mujer que dijo llamarse Sandra Bernal. Ella se hizo cargo de la propiedad. Estaba con un bebé en brazos. En la casa del fondo había más gente pero estaban todos en el piso”, recordó el muchacho.

En la estructura organizativa para el comercio de drogas, para los investigadores, Sandra Bernal vendría a desempeñar una suerte de segundo eslabón, liderando el narcomenudeo en el barrio Villa Mabel de Paraná. La mujer es pareja de Walter Ramírez, quien para la causa, ostentaba una red de contactos que usufrutuó Gonzalo Caudana para adquirir droga al por mayor y revenderla a grupos menores desplegados en Paraná, Concordia y Federal.

Sobre ese procedimiento, también se ventiló cómo Bernal colaboró con la policía cuando estaban en su casa, entregando las llaves del local de ropa y de un Citrôen C4 color azul, para ser revisados. Se precisó que el tamaño de los cuatro trozos de marihuana implicaba, aproximadamente, tres cuartos de lo que habitualmente es un ladrillo.

En cuanto al allanamiento en Federal, en el domicilio de Jorge Rocha, uno de los testigos civiles que depuso frente al TOF recordó que se encontró dinero. “Había muchos billetes. Creo que eran más de 50.000 pesos. También había dólares y un vehículo importante que fue secuestrado. La plata estaba en un envoltorio blanco, adentro de una bolsa transparente. Estaba escondida entre una repisa donde se posan vasos y una heladera. Ahí había un lugarcito. La plata estaba detrás. Recuerdo que el señor de la casa decía que había encontrado ese dinero en la ruta, en un viaje”, asentó el testigo. Luego, se agregó que el vehículo fue secuestrado porque desde la fuerza entendían que era utilizado para comercializar droga.

La tesis de la Fiscalía, ubica a Rocha como el último eslabón del comercio en la zona de Concordia, ya que el hombre de Federal era provisto de estupefacientes por Natalia Bonasola y José Martínez. Esta pareja le compraba droga a Gonzalo Caudana y se encargaba de la reventa en la región.

El envoltorio que se trabó en el inodoro y las anotaciones

El 8 de octubre de 2016, cuando los efectivos de la Policía Federal llegaron hasta la casa de Patricia Leiva, en San Benito, la mujer corrió al baño e intentó desprenderse de una buena cantidad de cocaína. Así lo recordaron varios testigos este lunes. “Creo que habían intentado tirar droga por el inodoro pero no funcionó. Se pudo sacar y dio positivo. También encontraron marihuana. En la casa estaba la mujer, una nena, una abuela y un chico ciego. Ese chico estaba con un cuchillo en la mano, él tenía la marihuana. A lo largo del procedimiento, la mujer dijo varias veces que lo hacía para darle de comer a sus hijos”, contó uno de los declarantes.

A ese episodio, el policía Arellano aportó que lo que se intentó desechar por el inodoro era cocaína. “La bolsa era grande y se trabó cuando la mujer tiró la cadena. Ese envoltorio luego se sacó del sanitario. Le había entrado agua”, dijo el efectivo. También se refirió al muchacho ciego que fue visto con un cuchillo y marihuana, y sostuvo la idea que el chico estaba “picando” la droga cuando lo sorprendieron los policías.

En ese domicilio, los policías también secuestraron celulares y un almanaque con anotaciones. “87 bochas 2.610 / 142 bochas 4.260 /30 bochas 900 / 48 bochas 1.440 / 78-2.340 /110-3.600 / 92-2.700”, se puede leer en las hojas de un almanaque religioso. Se trata de varias páginas con nombres, sumas de cantidades y valores.

Se supone a Patricia Leiva como una de las personas que sostenía una comunicación habitual con Caudana, quien la habría provisto de la droga para revender al menudeo.

La organización

La investigación penal comenzó cuando lo detuvieron a Gonzalo Caudana en la Ruta Nacional 18. Fue el 8 de octubre de 2016, mientras manejaba un Volkswagen UP! dominio AA167ZK, a la altura de Viale. Hacía casi un año que el señalado como uno de los jefes narcos de Paraná, estaba en libertad. Antes había cumplido tres condenas por narcotráfico dictadas por los jueces del TOF, que por estos días lo juzgan una vez más. Pero en ese momento de la detención, Caudana también era investigado en una causa por amenazas, en la Justicia provincial, donde llegó a un acuerdo de prisión efectiva.

Ese día, cuando la Policía lo detuvo, Caudana llevaba 10,5 kilos de cocaína de máxima pureza encima. Según los investigadores, buscó la droga desde Buenos Aires y la trasladaba a la casa de Natalia Bonasola en Concordia, donde sería vendida al menudeo. Como consecuencia de la detención, la Policía realizó varios operativos que arrojaron resultados positivos. Hubo cuatro allanamientos: se secuestraron cebollines de cocaína, cuadernos con anotaciones, más de 500.000 pesos y vehículos, entre otros elementos que indicarían la actividad delictiva.

La supuesta organización tenía la cabeza distribuidora de droga en la capital provincial, al mando de Caudana. Pero a su vez, la estructura se ramificaba en grupos menores de venta al menudeo. Esos grupos más pequeños eran comandados por Sandra Bernal; y los hermanos Osuna en Villa Mabel -Paraná-; por Natalia Bonasola y Juan José Martínez en Concordia.

Para los fiscales, Caudana, Martínez, Bonazzola, Ramírez, Bernal y Osuna eran los organizadores de la estructura y la acusación que pesa sobre ellos es más importante. El resto de los procesados enfrenta imputaciones por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización o transporte.

(Foto: ANÁLISIS DIGITAL)

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